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Entrevista con la fotógrafa Shobha Battaglia, creadora de Mother India School.

“Berlusconi es el espejo de un pequeño mundo de mierda”

Entrevista con la fotógrafa Shobha Battaglia, con una larga y reconocida trayectoria en la que ha retratado desde el comercio de los niños de Moldavia a los efectos y víctimas de la mafia siciliana.

También es fundadora una escuela de fotografía en Goa, en el sur de la India.

10.05.2011 ·Fuente periodismohumano · Gloria Martínez
“El silencio es mafia”, Sicilia (Shobha Battagia)

Shobha Battaglia ha sido galardonada con los premios Civitas y World Press Photo. Heredera de la fuerza fotográfica de su madre, Letizia Battaglia, su versátil trabajo, que abarca desde los hijos del Che Guevara y la hija de Fidel al comercio de niños en Moldavia, ha sido publicado en Time, The New York Times, Der Spiegel o Geo, entre otros medios, haciendo de ella mucho más que la hija de la más importante fotógrafa de la mafia siciliana.

Creció rodeada de las instantáneas de asesinados por la mafia que su madre realizaba y eso, aunque en aquel momento no lo creía, la marcó. Ella, una solitaria vagabunda aventurera, puso tierra de por miedo y se alejó de una Sicilia que le asfixiaba, se rebeló contra un día a día que se le quedaba pequeño. En la India encontró lo que su inquieta alma ansiaba, pero el destino le tenía guardada una sorpresa: volver a Palermo para fotografiar el sufrimiento que provocaba la mafia.

Periodismohumano. A pesar de haber crecido al lado de una figura de la fotografía, comenzaste en este mundo por casualidad. ¿Qué recuerdos conservas de aquel día?

Shobha Battaglia. Yo por aquel entonces me dedicaba a otras cosas, a clases de yoga, a la música…Un día mi madre tuvo que ir a recoger un premio (Eugéne Smith) y yo, que estaba en la oficina, recibí la llamada de que se había producido otro asesinato (Benedetto Grado) y me tocó ir a fotografiarlo. Ese día fue un shock, una sorpresa para mí misma por todas las sensaciones que tuve, el tener que contar la muerte..Me sentí más viva. Me di cuenta de que necesitaba conocer la ciudad en la que había crecido, estar más cerca de mi madre…

Shobha Battaglia en la India

Hoy, 5 de mayo, es un día especial para ella, cumple 57 años. Rebosa alegría, fuerza y sobre todo gratitud. Está agradecida a la vida. Una vida en la que la India e Italia comparten su corazón. “Me fui a la India con 16 años, empecé a seguir a los maestros, la filosofía hindú… Necesitaba un espacio más amplio que el de la religión católica que era en el que me había criado. Me rebelé, me emancipé” comenta durante la llamada telefónica que atiende desde su casa en Palermo.

P. Una experiencia que se convirtió en una unión tan fuerte con este país que decidiste poner en marcha Mother India School ¿no?
S. B. 
Quería devolver a la India todo lo que me ha dado, a todas las maravillosas personas que he conocido. Allí hago diversos trabajos. Es increíble ver cómo los niños cogen la cámara, cómo disfrutan haciendo fotos… Durante estos 30 años he vivido momentos muy fuertes, impactantes. En Bangladesh con las mujeres quemadas con ácido, he visto más de 50 operaciones. Quiero devolver la dignidad a todas estas mujeres. Mujeres que a pesar de todo lo vivido tienen luz.

Por ejemplo, Las diosas de la pólvora es un trabajo sobre mujeres y niñas que trabajan como operarias en los empleos más duros, en la construcción de casas, diques, puentes. Una comunidad entera de mujeres que llegaron a esta región de Karnataka emigrando de los rincones más pobres situados en lugares turísticos y grandes ciudades. Tienen un sueldo de 40 rupias al día, mientas los hombres ganan 100. Son mujeres, son sueños, niñas que no estudian, que nacen en las canteras, que pasan toda su existencia entre la pólvora de las calles sin perder nunca su belleza y la luz de sus ojos.

Niños disfrutando de la fotografía en la India Mother School, en este caso, fotografiando a Shobha (S. B.)

P. Ahora unos de esos trabajos vas a presentarlo en la Bienal de Venecia.
S. B. 
Sí, es un trabajo realizado en Camboya sobre las mujeres víctimas de genocidio. 1.700.000 hombres, mujeres y niños fueron torturados y asesinados entre 1975 y 1979 por el régimen de los Jemeres Rojos. Centenares de mujeres, aterrorizadas por los asesinos, vagaron por el país: maridos, hijos, padres torturados, asesinados y enterrados en fosas comunes. Estas mujeres llenas de dolor encontraron refugio en el interior de un monaseterio budista. Todavía hoy, algunas de estas mujeres llamadas Noun, viven una existencia dedicada a la castidad, la pobreza y la meditación, intentando encontrarse útiles en el templo y recibiendo a cambio pequeños sustentos económicos por parte de las mujeres de la comunidad local.

Yo fui a buscar a las Noun al templo Waltanka de Phom Pehn. Conjugando la fotografía y el vídeo, registré con discreción, el silencio y la serenidad que finalmente han recobrado.

P. Son vivencias muy intensas, ¿hasta dónde te involucras?
S. B. 
No hay límite. Por ejemplo, en Sri Lanka encontré una niña que vivía, y había nacido, dentro de un cementerio militar. Cuando la encontré tenía 12 años y una madre muy pobre que para sobrvivir hacía que la pequeña se prostituyera.Vivían allí, con un niño pequeño desnutrido. Conseguí sacarla legalmente de allí y llevarla a un orfanato de la capital. La pequeña es atentida por médicos y va a la escuela. Adopté a esta niña que se llama Vassana, que significa Fortuna.

Las mujeres ocupan un lugar preferente en el trabajo de Battaglia (S. B.)

P. ¿ La cámara de fotos te ayuda a alejarte del dolor que tienes delante?
S. B. 
A mí el dolor por el dolor no me gusta, creo en el dolor constructivo, el del renacimiento. El dolor es un proyecto, debemos atravesarlo para seguir avanzando. No quiero alejarme de eso. La cámara me ayuda con los asesinados, por ejemplo, por la mafia. Cuando estoy delante de personas que sufren, en un momento dejo la cámara, acaricio. El dolor no me da miedo, me da miedo la ignorancia.

P.¿Cuál ha sido la influencia de tu madre personal y profesionalmente?
S. B. 
Mi madre es una mujer que ha luchado en muchas batallas y yo le estoy muy agradecida. Cuando eres joven muchas cosas no las comprendes. Mi madre es una persona sabia, serena, que a pesar de las heridas es una persona positiva. Es una maestra.

En la fotografía, ella ha encontrado su modo de contar las cosas y yo el mío. Tenemos en común la sinceridad. Me doy cuenta de que cuando le enseño fotografías a mi madre, sonríe, le gustan. Imagino que en ellas ve algo de sí misma. Creo que está orgullosa de tener una hija luchadora.

P.  Recientemente ha plasmado en una fotografía “El silencio es mafia”. ¿Cómo se fotografía la mafia si no se ve?
S. B. 
La mafia no es invisible. Si uno la quiere ver, se ve. El problema es que no se quiere ver. Es un silencio lleno de omertà (el código de honor siciliano que prohíbe informar sobre los delitos considerados asuntos que incumben a las personas implicadas). Es importante que la gente deje de estar adormecida. Se debe tomar conciencia, renacer. Es necesario hablar de lo que pasa.
Espero que las nuevas generaciones actúen. Se necesita salir de este ritmo en el que vivimos y darse cuenta de lo que se puede hacer, de la fuerza que tiene cada persona. Hay que reaccionar, hay que rebelarse.

P. Peter Robb definía Palermo en Medianoche en Sicilia como “un dosel de quietud muerta, pesada y sin aire que se cierne sobre nosotros como una tienda de campaña derrumbada”. ¿Cómo ves el futuro de Palermo?
S. B. 
No quiero pensar en el futuro sino en el presente y el presente en Palermo da asco, es un desastre, un caos. La mafia, la suciedad de las calles, la falta de actividades culturales. Necesitamos trabajar juntos.
En Agriento hay problemas con los cortes de agua, una situación que recuerdo desde que era pequeña…pero no pasa nada.

Sicilia parece un campo de batalla; camino y lo veo en la calle. A mí me han destrozado una casa, he vivido situaciones complicadas. Claro que existe el miedo pero no me frena. Se habla de la mafia siciliana, pero la mafia está en todas partes. Andreotti era horrible, ahora Berlusconi… les encanta el poder. Es necesario trabajar por la libertad, cada uno con su trabajo, entrevistando, haciendo fotos… son todo gotas que hacen océanos.

P. ¿Qué foto te gustaría hacer a Berlusconi?
S. B. (risas)
 No quiero fotografiarle, ni creo que él quisiera que lo fotografiara alguien como yo. No se trata sólo de Berlusconi, es un modo de vivir, un homicidio contínuo.Berlusconi es el espejo de un pequeño mundo de mierda.

Inquieta y luchadora, Shobha tiene mil proyectos en la mente, como Bután que será su próximo destino. Pero ahora en lo que piensa es en irse a comer con su madre para celebrar su cumpleaños. Shobha goza de cada momento de la vida. Tiene claro que la vida se puede cambiar, pero hay que estar dispuesto a caminar.

Fotógrafos de México D.F. : Número especial de Nuestra Mirada sobre el DF

Me fui del DF a los seis meses porque me sentí sobrepasado por el exceso, agobiado por el interminable asalto de toda clase de estímulos. En esas noches en vela, recordando el nombre casi mítico de las estaciones de metro, escribí este poema:

Es imposible dormir/en los corredores alados/de México-Tenochitlan…/Nos invaden/ríos eléctricos/de implacable metal./Retumba el tambor/del último guerrero/aferrado a su galope/subterráneo./Hay dardos y plegarias/que se conjuran ante/la Barranca del Muerto./Y saltos de agua,/canales encadenados,/cauces impertinentes/que se desbordan/cubriendo al Zócalo/con un manto/de sangre invisible.

El DF es una gran ciudad, sí, una de las más cosmopolitas del mundo. Pero además, es una amalgama de pequeños pueblos que han sido devorados por la urbe.

Cuando decidimos hacer un número especial de Nuestra Mirada sobre el DF, sabíamos que solo quienes la han vivido pueden ofrecernos pistas certeras para acercarnos a su misterio. Cada habitante del DF se aferra a su propia parcela -a su remedo de un pueblo asible y comprensible- a su barrio, a sus amigos, a ese espacio cercano y familiar que le devuelve la humanidad.

Partimos de dos extraordinarios ensayos fotográficos en blanco y negro sobre el DF, de dos respetadísimos artistas:Yolanda Andrade y Francisco Mata. Son dos historias que dialogan y se complementan. En el trabajo de Francisco está el resurgimiento kitsch de lo prehispánico, el exceso y el desafuero de lo nuevo, y el brutal choque de varias culturas contrapuestas. Yolanda también fotografía la calle, pero su mirada está cargada de ternura. En estos dos ensayos se intuye la complejidad de una ciudad mestiza que esconde potentes corrientes subterráneas.

Rodrigo Moya, uno de los grandes fotógrafos históricos, nos ofrece una entrevista cálida y lúcida y nos muestra el DF de los años cincuenta y sesenta, esa ciudad que inspiraba a grandes artistas y en la que ya se avisoraban los problemas del presente. También está la deliciosa serie de Lourdes Grobet sobre la lucha libre. De su mano entramos al hogar de esos luchadores rudos y orgullosos, verdaderas estrellas que habitan en el olimpo de millones de aficionados. Continuando con la cultura popular, una de las expresiones más poderosas de México es sin duda la del cine. Eniac Martinez, uno de los fotógrafos más finos y sofisticados, nos muestra una serie de imágenes en las que la ficción cinematográfica y su parafernalia se convierten en un personaje más de la gran ciudad.

El periodismo, la foto documental, no bastan para relatar la experiencia de quien habita en el DF. Por eso le pedimos aMario Bellatin, uno de los escritores experimentales más importantes de habla hispana, que escriba un texto literario muy personal, inspirado en las fotografías de Janet Jarman, una estupenda fotoperiodista norteamericana que reside en México. De esta colaboración salió un artículo inquietante, angustioso, que nos introduce en el oscuro laberinto que es la ciudad y no nos ofrece otra salida que no sea la muerte del propio narrador.

Sería imposible visitar el DF sin reflexionar sobre la particular relación de los mexicanos con la muerte. Buscamos dos enfoques muy contemporáneos. El primero, sobre la Santa Muerte -esa figura sombría, madre protectora de los violentos, tan alejada del espíritu lúdico y gozoso de la fiesta de difuntos-. Fue realizado por el colectivo Monda Photo, uno de los más respetados de América Latina, y está acompañado por una estupenda crónica de Laura Emilia Pacheco. La segunda mirada es la de Daniela Edburg, una joven artista que pidió a sus amigas que representen una versión pop de su propia muerte, producto del exceso consumista y ataviadas a la última moda.

Una ciudad tan monumental esconde una serie de historias límite. Escogimos el trabajo de Federico Gama sobre las pandillas de cholos, muchachos cuya identidad está dividida entre la de sus ancestros mexicanos y la de sus pares que encontraron otra vida en los Estados Unidos. También decidimos publicar dos ensayos sobre la mujer en la periferia de la sociedad. Está la serie de Patricia Aridjis sobre la cárcel femenina, un clásico tema de la fotografía documental hecho con una enorme empatía. Y está el trabajo íntimo y profundo de Maya Goded sobre mujeres sujetas a múltiples condicionamientos sociales y culturales, entre las que se incluyen las sexo-servidoras de un tradicional barrio del DF.

La clase media alta es la gran ausente en la fotografía documental mexicana. Por esa razón decidimos presentar el ensayo personalísimo del fotógrafo Dante Busquets sobre su propia vida y la de sus amigos, donde se ve el vacío, el aburrimiento, la desazón, las búsquedas, pero también la ternura.

En muchas de estas series hemos estado tan cerca que hemos sido incapaces de mirar la ciudad máquina, la ciudad objeto, la ciudad monstruo que funciona en contra de todas las probabilidades. Decidimos publicar el trabajo de Pablo López porque nos ofrece precisamente esa distancia crítica sobre el crecimiento urbano, nos muestra unos paisajes desoladores invadidos por el cemento. En el otro extremo está la búsqueda de Ernesto Ramírez de los desechos de la urbe, aquello que la ciudad descarta y los arqueólogos del futuro seguramente usarán para interpretarla. Y no podía faltar un artículo más técnico de Raúl Tortolero y Janet Jarman sobre el tema ambiental más urgente que aqueja a esta mega ciudad: el agua.

Este número de la revista Nuestra Mirada fue posible gracias al trabajo de un estupendo equipo repartido por toda América, y al apoyo logístico y financiero del Centro Knight para los Medios Internacionales de la Universidad de Miami

Esperamos que esta serie de artículos sobre el DF despierten en usted, amable lector, nuevas preguntas y curiosidades.

Pablo Corral Vega

Photojournalist Pablo Corral Vega, founder of Nuestra Mirada and a Nieman Foundation for Journalism at Harvard fellow, talks with the Knight Center about the impact of the digital revolution on photography.

Editor Nuestra Mirada

© Pablo Corral Vega
© fotografías, los fotógrafos/ © textos, los escritores.
Con el auspicio del Knight Center for International Media
Con la asistencia de Wangopolo Studio
Nuestra Mirada, Revista Iberoamericana de Fotografía 2011

Fragmentos de otras vidas…….

guardando esos fragmentos para otras vidas....

Juan Rulfo, Sólo son imágenes

Para conmemorar los 25 años de su fallecimiento Fnac España en colaboración con la Fundación Juan Rulfo y el editorial RM ha organizado una exposición de la obra fotográfica del autor mexicano Juan Rulfo que consta de 25 imágenes extraídos del libro de reciente publicación “100 Fotografías de Juan Rulfo

vía Pirámide de Cempoala, Veracruz (c. 1950) – Sólo son imagenes – ELPAÍS.com.

Reconocido mundialmente por su obra literaria, Juan Rulfo realizó además un importante trabajo fotográfico que en los últimos años ha generado gran interés. Mucho más que una afición incidental (el legado comprende un archivo de más de seis mil negativos), las fotografías de Rulfo fueron creadas durante los mismos años en que realizaba su obra escrita, aunque son por completo independientes de ésta. Sus primeras fotos y primeros textos datan de los últimos años de la década de 1930. Publica esos cuentos y primeras imágenes en la revista América, y el artículo de José Carlos González Boixo titulado “Esteticismo y clasicismo en la fotografía de Juan Rulfo”, en el libro Tríptico para Juan Rulfo: poesía, fotografía, crítica (datos del mismo en esta página oficial de Juan Rulfo) analiza los diversos géneros fotográficos cultivados por Juan Rulfo y hace un recuento cronológico muy completo —apoyado en la información consignada en el segundo número de Los Murmullos, boletín de la Fundación Juan Rulfo— de las exposiciones que le han sido dedicadas. En el mismo Tríptico para Juan Rulfo aparece el texto de Lon Pearson “Una exposición fotográfica olvidada”, que describe las circunstancias que lo llevaron a conocer la primera exposición de Juan Rulfo, realizada en Guadalajara en 1960. Se reproducen en esta publicación, además, las 23 imágenes que la integraron, así como (de manera facsimilar) las 11 que había publicado en 1949 en América. Por último, hay en el Tríptico para Juan Rulfo un ensayo de Daniele De Luigi (“Más allá del silencio. Rulfo fotógrafo: problemas e interpretaciones”) que intenta una aproximación seria, desde el sólido conocimiento por su autor de la historia de la fotografía mundial, al análisis de la obra rulfiana.

Rulfo continuó publicando sus fotografías en diversos medios a lo largo de las décadas de 1950 y 1960, como lo muestra el artículo de Paulina Millán “La difusión inicial de la fotografía de Juan Rulfo (1949-1964)”, aparecido en el libro Nuevos indicios sobre Juan Rulfo (datos del mismo en esta página oficial de Juan Rulfo). La primera gran exposición de fotografías (100) de Rulfo tuvo lugar en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México en 1980, en el marco de un Homenaje nacional (título del catálogo de la exposición) al escritor y fotógrafo. En 1994 se hizo, en el mismo Palacio, la que lleva el título “Arquitectura de México”, que produjo un pequeño catálogo.

Con posterioridad se han realizado otras que recoge igualmente González Boixo en el artículo citado, como la inaugurada en 2001 en Barcelona, con el libro catálogo México: Juan Rulfo fotógrafo, traducido ya al italiano, francés, alemán e inglés. La selección de las imágenes fue realizada por Víctor Jiménez y Andrés Gamboa. Esta exposición se ha presentado después en México, D.F., Guadalajara, Jalisco, Sao Paulo, Porto Alegre, Milán, Madrid y, con el apoyo del Instituto Cervantes de España, en París, Toulouse, Atenas, Rabat (y otras ciudades marroquíes), Lisboa, Brasilia, Salvador de Bahía y Río de Janeiro, estando prevista su presentación en Roma a finales de 2010. En septiembre y octubre de 2010 la Universidad de los Andes de Bogotá, Colombia, y la Fundación Juan Rulfo, presentaron en la sede de esa institución universitaria en la ciudad esta misma muestra (hay información sobre esta exhibición y las actividades académicas que la acompañaron en esta misma página). El libro catálogo de la exposición se acompaña con textos de Carlos Fuentes, Víctor Jiménez (director de la Fundación Juan Rulfo), Erika Billeter, Eduardo Rivero y otros.

Un tema de particular importancia para Juan Rulfo fue el de la arquitectura de México, sobre el que tomó aproximadamente la mitad de sus fotografías, dedicándole además algunos cientos de textos, muy breves la mayoría. Es por ello que en 2002 apareció el libro Juan Rulfo, Letras e imágenes, de Editorial RM, con 116 fotografías de arquitectura de Juan Rulfo y 16 textos suyos dedicados a distintos edificios y sitios de interés arquitectónico en México.

En 2004 apareció la gran biografía de Juan Rulfo Noticias sobre Juan Rulfo, de Alberto Vital, publicada por Editorial RM con formato de un libro de arte de gran formato, amplia y espléndidamente ilustrado con 60 fotografías del escritor y fotógrafo, muchas de ellas inéditas hasta entonces. Contiene igualmente retratos de Juan Rulfo por diversos autores, así como un rico acervo gráfico familiar. Hay más información sobre este libro en esta página oficial de Juan Rulfo.

En 2010 ha aparecido el libro de gran formato 100 fotografías de Juan Rulfo, con imágenes seleccionadas por Andrew Dempsey y Daniele De Luigi, quienes consultaron la totalidad del archivo fotográfico de Juan Rullfo, compuesto por más de seis mil imágenes, antes de hacer una selección representativa del mismo. Adicionalmente escribieron textos de carácter analítico y crítico sobre la fotografía de Juan Rulfo, a los que se agregan dos del propio Juan Rulfo sobre los fotógrafos Henri Cartier-Bersson y Nacho López, y uno de Víctor Jiménez sobre la fotografía de arquitectura de Juan Rulfo. Este libro aparece simultáneamente en tres versiones, con el texto en español, inglés y portugués de Brasil.

Las investigaciones sobre la fotografía de Juan Rulfo no se interrumpen, y en este momento la mencionada investigadora Paulina Millán, de la Universidad Nacional Autónoma de México, se encuentra trabajando en aspectos poco conocidos de la actividad fotográfica desarrollada por Juan Rulfo en las décadas de 1950 y 1960, así como su difusión en esos mismos años.

Este artículo y mas información sobre Juan Rulfo, puede encontrarse en la Página de Juan Rulfo en Club Cultura.

Corriendo por lo público….Media Maratón Ciudad de Murcia 2011

Un grupo de ciudadanos y ciudadanas de la Región de Murcia aficionados al atletismo y preocupados por los recortes que el gobierno regional está imponiendo al conjunto de empleadas/os públicos de la región y a los mismos servicios que éstos garantizan -entre otros el llamado “Tijeretazo”-, decidieron combinar su pasión por el atletismo con su preocupación por los servicios públicos, por lo q decidieron organizar un equipo “amateur” de atletas de medio fondo, autodenominado “Corremos por lo Público”, con el que han participado en la MEDIA MARATON CIUDAD DE MURCIA, el día 13 de Marzo de 2011.

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Algunas preguntas sobre el fotoperiodismo (via OTRA FORMA DE MIRAR)

“Una buena imagen es la que después de pasar por la peor fotocopiadora continúa contando una historia, y llegando al corazón y a la cabeza”. Javier Balauz

Muchos de nosotros hemos crecido deslumbrados por la supuesta épica del fotógrafo de guerra. Por eso conviene hacerse algunas preguntas sobre el papel de un cierto fotoperiodismo más preocupado por sus propias tribulaciones -y por dotarse de una aureola heroica- que por el sufrimiento de las personas a las que fotografía en el camino hacia el soñado World Press Photo. http://vimeo.com/19637366 No sólo Ricky Dávila tiene dudas sobre esto. Juan Val … Read More

via OTRA FORMA DE MIRAR

Milton Rogovin : “Toda mi vida me he fijado en el pobre, el rico tiene sus propios fotógrafos”

Milton Rogovin vivió más de la mitad de sus 101 años dirigiendo el foco de su cámara a los más desprotegidos por la sociedad: los pobres y los desempleados, a los que llamaba “los olvidados”, nombre que dio lugar a una serie de retratos tomados durante tres décadas a más de 100 familias residentes en las zonas desfavorecidas de Buffalo (Nueva York), donde falleció el pasado 18 de enero.

La prensa local le tachó de “rojo número uno de Buffalo”

Nacido en Brooklyn el 30 de diciembre de 1909, se licenció en Optometría por la Universidad de Columbia en 1931. El pequeño de tres hermanos, tuvo que sufrir la bancarrota del negocio familiar provocada por la Gran Depresión de los años treinta. Tras ella, trabajó como optometrista en Manhattan, época en la que se convirtió en asiduo lector del Daily Worker, periódico comunista que le acercó la imagen de la sociedad más desfavorecida a través del trabajo de los fotógrafos Jacob Riis y Lewis Hine.

En 1938 se trasladó a Buffalo, donde abrió su propio negocio de óptica, que daba servicio sobre todo a los sindicatos de trabajadores. Tras haber servido tres años como voluntario en la guerra, en 1942 se casó con Anne Snetsky y volvieron a Buffalo, donde se vinculó definitivamente con la rama del partido comunista mientras desarrollaba su profesión dentro del sindicato de óptica.

Por estas actividades tuvo que testificar en 1957 ante el Comité de Actividades Antiamericanas, organismo surgido en medio del anticomunismo que se generalizó en EE UU en plena guerra fría. Ante su negativa a hablar, el periódico Buffalo Evening News lo tachó de “rojo número uno de Buffalo”. Él y su familia sufrieron tal boicoteo que acabó en la ruina.

Sobrevivieron con el salario de maestra de su mujer, y él comenzó a llenar el obligado tiempo libre tomando fotografías de las gentes y barrios más desfavorecidos de Buffalo. Eran retratos espontáneos de personas que encontraba en las calles, a las que nunca les decía cómo posar ni vestir. “Al principio fue difícil, ya que ellos pensaban que yo era de la policía o del FBI”, declaró Rogovin en una entrevista.

En 1961 comenzó a exponer sus imágenes gracias a la invitación de un amigo suyo, William Tallmadge, profesor de música en la Universidad Estatal de Nueva York. El éxito de esa y otras exposiciones le animó a dedicar más y más tiempo a la fotografía, que empezó a considerar como medio de cambio social. En 1972 obtuvo un máster de Artes en Estudios Americanos y presentó su mayor exposición hasta entonces en la galería Albright-Knox de Buffalo.

Durante los siguientes años, Rogovin encontraba rincones “olvidados” en las reservas indias de Nueva York y en las comunidades de países como China, Escocia o España. Con ese material publicó libros, celebró exposiciones por todo el mundo y su obra pasó a formar parte de las colecciones de instituciones como la Biblioteca Nacional de París, el MoMA de Nueva York, el Museo Getty de Los Ángeles y el Museo Victoria y Alberto de Londres. La Biblioteca del Congreso de EE UU adquirió una parte de su archivo en 1999. Su mujer, Anne, le ayudó a organizar sus fotografías hasta que falleció en 2003.

“Son personas que no están socialmente de moda, pero tienen una intensidad personal que es reflejo de un mundo perdido en medio de una cultura que celebra la belleza y el poder”. Esta crítica, publicada por Holland Cotter en The Times, sirve de epílogo al trabajo de un fotógrafo que no abandonó nunca su conciencia social. El propio Rogovin lo reflejó en una frase que resume su trayectoria: “Toda mi vida me he fijado en el pobre. El rico tiene sus propios fotógrafos”.

http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Milton/Rogovin/fotografo/olvidados/elpepinec/20110130elpepinec_2/Tes