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La Glorieta se convierte en un Agora . Democracia Real, Murcia. 20/21 de Mayo 2011

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Desde el Agora de la Glorieta, tres aportaciones para el análisis:

Carmen Huete García
He estado esta mañana al mediodía. He firmado, he hablado con los acampados y con gente que pasaba por allí. Da vértigo, Matete, porque la gente lo ha captado todo perfectamente; la gente esta muy harta y quiere cambios para ya, no para dentro de 30 años. Y luego todos sin una palabra más alta que otra, sin un mal gesto, sin nada. Me siento toda rara y sorprendida de pensar que yo estuve (y estoy, claro) en el inicio de todo esto. Bueno, en realidad llevo más de media vida pero hasta ahora no veía el resultado. Es como si la presa que contenía todos los sentimientos de frustración, de desencanto, se le hubiese abierto una pequeñísima fisura y de repente ¡halaaaaaaaaaaaaa!, se desmorona toda la presa y toda la gran masa de agua fluye y lo inunda todo. Me gustaría ir esta tarde, pero una tiene la edad de sus articulaciones… y las mías están un pelín sobrecargadas. 😦 😦

Ordenar los acontecimientos y tratar de analizar lo acontecido me supone un ejercicio de esfuerzo revolucionario, pero tan necesario como respirar, pues es necesario imponer reflexión a tanto acontecimiento. Hace unos dos meses unas 200 personas trabajábamos en la Región, imagino que unos 2.000 a nivel estatal para que la manifestación del día 15 de mayo fuera un éxito. Con un manifiesto y unas propuestas redactadas, consensuadas y aceptadas por todos a nivel Estado, partimos hacia esa fecha olvidando incluso profesiones o familia, con el afán ciego de quien ha estado esperando la oportunidad de disparar al sistema desde una trinchera ciudadana y no desde un hoyo partidista. Mucho trabajo, 300 euros, el silencio de la prensa convencional y el uso de las redes sociales,  la manifestación en sí fue un éxito, recuerdo los abrazos que nos dimos, las lágrimas desatadas de todos nosotros, la sensación de haber creado un espacio y actitudes nuevas.

El lunes con el desalojo de Sol se arrancó la ira pacífica, desatándose la corriente colectiva de actuación y solidaridad a la que España está acostumbrada (Prestige, 11-M, Lorca, …) y sembrando las plazas de las ciudades de una cultura asamblearia y por el cambio.

Mis dudas al leer y escuchar a los acampados sean de Glorieta o de Sol, es ¿a qué cambio aspiras?, a una reforma electoral o a una reforma de la filosofía que impera en el sistema y que antepone el capital al ser humano. Ese es el quid de la cuestión, DRY señala claramente los enemigos y solicita revoluciones personales, colectivas y del sistema, no hay democracia real sin democracia económica (“Juan Torres”).

Realmente lo que estamos viviendo estos días no es una revolución, mas bien una rebelión, pues el ámbito de la misma es escaso aún. Decía ayer que cuando en los barrios existan asambleas como las de la Glorieta entonces sí será revolución, los ecos de la misma apenas llegan a un kilómetro de las plazas ocupadas. Es un buen principio, pero que no nos adormezca el mass-media, la emoción del momento, la autocomplacencia, porque nos queda mucho por hacer, muchas conciencias que cambiar y un sistema al que este primer cañonazo sólo le ha hecho vibrar. No es la #spanishrevolution, es más bien la #spanishuprising.

Ahora nos queda ver con qué cañón y cuando le damos al sistema el segundo petardazo que haga vibrar de nuevo la estructura de esta cárcel de oro para unos y latón para otros. En eso estamos, y no es por falta ni de bronce ni de plomo, pues nos sobra. Sí tengo claras dos cosas, debe ser con un manifiesto y propuestas estatales consensuadas por todos los dinamizadores locales y el mismo día y a la misma hora.

“Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.” Manifiesto de Democracia Real ¡Ya!

Patricio Hernández Pérez

El acontecimiento

Lo que está ocurriendo en España es un verdadero acontecimiento, en el sentido que le dan algunos filósofos contemporáneos, como Alain Badiou, a este concepto. Un suceso inesperado que subvierte la hegemonía o sistema de creencias dominante y lo presenta como una construcción social a la que se le puede oponer otras que lo trasciendan amplíando el horizonte de lo posible. El pensamiento hegemónico coincide en nuestro país con la democracia ritualizada y vaciada de sentido y la aceptación de los dictados innegociables de la economía neoliberal que las élites del poder (político, económico, mediático) han impuesto sobre la sociedad haciendo una vez más verdad la vieja idea de que las ideas dominantes son siempre las de la clase dominante.

Y de pronto, irrumpe el acontecimiento. Miles de ciudadanos cuestionando el orden político y económico, la manipulación del lenguaje (”lo llaman democracia y no lo es”), el reduccionismo democrático de convocarnos una vez al cuatrienio y darnos además las cartas marcadas, la impunidad y el envilecimiento de la vida pública, la resignación aprendida y la servidumbre voluntaria de la ciudadanía.

Los grupos oligárquicos que se enseñorean del espacio colectivo, que lo creen incuestionablemente suyo y se lo reparten como tal, han quedado momentáneamente fuera de juego. Pero sólo por un momento, no lo olvidemos. La formidable coalición de intereses constituida alrededor de todos los que necesitan que nada cambie de verdad no tardará en reaccionar. Hay que temerles, son muy poderosos, se juegan mucho y no tiene escrúpulos, bien lo sabemos.

Frente a ellos hay una multitud decidida a exigir, a producir activamente cambios. Una gran cantidad de personas llenas de indignación y de determinación, lo que los dota, aún siendo una minoría muy numerosa, de una capacidad casi irresistible de transformación de la realidad. Un segmento de ciudadanos y ciudadanas de todas las edades, con un raro por inusual predominio de los jóvenes, que no aceptan reformas cosméticas, vagas promesas de arreglar sin fecha alguna cosa del estropicio generalizado en que vivimos.

Pero esta multitud es vulnerable. Su fortaleza es su diversidad, pero también puede explotarse como fuente de contradicciones. Su soberanía es su autogobierno, sus propias redes de comunicación que los emancipan del sistema mediático de información y persuasión. Pero éste intentará aislarles y deslegitimarles frente al resto de la sociedad. Ese resto inmenso intoxicado por el discurso hegemónico al que lo han hecho adicto. Las inercias de la dura realidad tal y como ha sido construida actuarán como resistencia al cambio. Será una mezcla bien medida de presión deslegitimadora y de espera en que aparezca la inevitable fatiga de la movilización permanente y que actúe como disolvente.

Este domingo oiremos repetir una y otra vez que el pueblo ha hablado y que los indignados nada representan. Se desatará la ofensiva postelectoral para acabar con la perturbación, con la amenaza de subvertir en orden de las cosas. Entonces habrá que mantener la resistencia, y defendernos con las armas a nuestro alcance: la irreductible imaginación y la ternura activa que sale espontáneamente de los concentrados, la incredulidad frente a los cuentos ya sabidos, la determinación de carácter de los que tienen bien poco que perder, y la ingenuidad inderrotable de los que ignoran el decreto que proclama que el mundo no se puede reformar.

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Frank Kalero:“Sin Alma no hay Foto”, por Rosario López Vera

La contaminación de los sentidos

 Son las ocho de la noche,  la segunda planta del anciano convento de las Claras comienza a llenarse de gente bulliciosa, provista de sus cámaras fotográficas de última generación.

El conferenciante anda nervioso por los pasillos, minutos antes observa la sala vacía, parece preguntarse si tendrá público, se acerca la hora y todo sigue igual. En apenas unos segundos el salón ya se encuentra a rebosar. Y lo que antes era desaliento ahora es alegría. Todos venimos a escuchar al maestro.

Aparentemente sorprendido, con aire taciturno después de una larga jornada de trabajo, talleres, preguntas y respuestas, el día toca a su fin, su público le espera, con aire condescendiente y mirada ausente comienza:”Lo que hace especial un reportaje”. Titulo muy  sugerente para alguien profano en tan ardua tarea como yo lo soy.

¿Lo que hace especial un reportaje? Se vuelve a preguntar; No lo sé,  se responde así mismo con una leve subida de hombros. Lo especial no es el reportaje ni lo que se cuenta, sino cómo se cuenta, es el alma del fotógrafo que se desnuda, siente, ve, oye, olfatea y palpa el instante. Es un momento mágico, dónde sólo existen milímetros de distancia entre la cámara y el objetivo. “El instante decisivo”, expresión que no parece gustarle nada, se revela ante la pasividad y condicionamiento de un solo instante, el trabajo, la practica es el único requisito para una buena fotografía.

Inconscientemente repetimos aquello que vemos o nos gusta, copiamos a los demás sin darnos cuenta  que lo que realmente vale es el original, el ser el primero, nos falta afán de aventura y riesgo. Ese algo único y exclusivo que todos poseemos y es el alma, ser tú mismo, único, exclusivo e irrepetible en todo, bueno o malo, esa exclusividad, la  marca de clase innata.

Lo que ahora si puedo responder de nuevo:”Lo que hace especial un reportaje” es aquella  fotografía que nos hace sentir con los cinco sentidos a flor de piel y nos pone los pelos de punta., cuando la contemplamos, nos olvidamos del resto y toda nuestra atención se centra en ella y somos capaces de transmitir a los demás.

Fundador de la revista “Ojo de Pez” (fotografía documental), aventurero, inquieto y defensor a ultranza de la profesión. Joven dinámico, con una amplia carrera dilatada en el tiempo dedicada a la fotografía. Frank Kalero nos introduce en un mundo imaginario, viajamos, sentimos. Tocamos aquellas personas que nos muestran su dolor, alegría, esperanza, tristeza, las abrazamos y consolamos o simplemente celebramos con ellos/as. Viajamos, olemos el mar y la miseria. La guerra y la paz. Fotos todas ellas que hablan por si solas que no necesitan la palabra ni explicación alguna. Es el documento impreso de una vida de antaño hasta nuestros días.

La evolución de su carrera queda plasmada en las fotografías que nos muestran, gustos y estados del alma.

Jurado de prestigiosos concursos doctos en la materia, dónde no sólo cuenta la fotografía objeto del análisis, sino el alma, originalidad y primicia. Difícil de clasificar pero que de alguna manera capta su atención con ese algo especial y único y hace que sea buena y ganadora.

Critica con ahínco, a todo aquel que se hace llamar fotógrafo por el mero hecho de hacer fotografía, como el mismo dice “ser fotógrafo es algo más” que una simple foto, es toda una filosofía de vida en plena connivencia con tu entorno. “Nos resulta más sencillo robarle la imagen intima a un ser marginal que a un miembro de la clase alta”.

La fotografía debe reflejar la realidad tanto la marginal como la opulenta, estamos abocados a ello es la vida misma, solo cambia de formato, es cuestión de estética.

Comienza el turno de preguntas y apenas encuentro manos en alto solicitando la palabra y ello me anima a preguntarle: ¿Qué es para usted finalmente una buena fotografía?…. Parece dudar, alisándose su incipiente barba de dos días se distrae durante unos segundos antes de responder: “Sin Alma no hay foto” y esto justamente es lo que marca la diferencia.

 

 Nota: He tenido la suerte de acceder a esta crónica de Rosario del Carmen López Vera, de la Licenciatura de Periodismo de la U.de Murcia.No ha sido publicada, y es una lástima porque transmite perfectamente lo que los que asistimos a la conferencia de Frank Kalero escuchamos, lo que nos transmitió. Es una suerte poder compartirlo con todos vosotros.

Sobre la conferencia-proyección  que Frank Kalero ofreció dentro del Festival Fotoencuentros, el 9 de febrero de 2011,en Murcia.

 

 

                                                                   

 

Entrevista con la fotógrafa Shobha Battaglia, creadora de Mother India School.

“Berlusconi es el espejo de un pequeño mundo de mierda”

Entrevista con la fotógrafa Shobha Battaglia, con una larga y reconocida trayectoria en la que ha retratado desde el comercio de los niños de Moldavia a los efectos y víctimas de la mafia siciliana.

También es fundadora una escuela de fotografía en Goa, en el sur de la India.

10.05.2011 ·Fuente periodismohumano · Gloria Martínez
“El silencio es mafia”, Sicilia (Shobha Battagia)

Shobha Battaglia ha sido galardonada con los premios Civitas y World Press Photo. Heredera de la fuerza fotográfica de su madre, Letizia Battaglia, su versátil trabajo, que abarca desde los hijos del Che Guevara y la hija de Fidel al comercio de niños en Moldavia, ha sido publicado en Time, The New York Times, Der Spiegel o Geo, entre otros medios, haciendo de ella mucho más que la hija de la más importante fotógrafa de la mafia siciliana.

Creció rodeada de las instantáneas de asesinados por la mafia que su madre realizaba y eso, aunque en aquel momento no lo creía, la marcó. Ella, una solitaria vagabunda aventurera, puso tierra de por miedo y se alejó de una Sicilia que le asfixiaba, se rebeló contra un día a día que se le quedaba pequeño. En la India encontró lo que su inquieta alma ansiaba, pero el destino le tenía guardada una sorpresa: volver a Palermo para fotografiar el sufrimiento que provocaba la mafia.

Periodismohumano. A pesar de haber crecido al lado de una figura de la fotografía, comenzaste en este mundo por casualidad. ¿Qué recuerdos conservas de aquel día?

Shobha Battaglia. Yo por aquel entonces me dedicaba a otras cosas, a clases de yoga, a la música…Un día mi madre tuvo que ir a recoger un premio (Eugéne Smith) y yo, que estaba en la oficina, recibí la llamada de que se había producido otro asesinato (Benedetto Grado) y me tocó ir a fotografiarlo. Ese día fue un shock, una sorpresa para mí misma por todas las sensaciones que tuve, el tener que contar la muerte..Me sentí más viva. Me di cuenta de que necesitaba conocer la ciudad en la que había crecido, estar más cerca de mi madre…

Shobha Battaglia en la India

Hoy, 5 de mayo, es un día especial para ella, cumple 57 años. Rebosa alegría, fuerza y sobre todo gratitud. Está agradecida a la vida. Una vida en la que la India e Italia comparten su corazón. “Me fui a la India con 16 años, empecé a seguir a los maestros, la filosofía hindú… Necesitaba un espacio más amplio que el de la religión católica que era en el que me había criado. Me rebelé, me emancipé” comenta durante la llamada telefónica que atiende desde su casa en Palermo.

P. Una experiencia que se convirtió en una unión tan fuerte con este país que decidiste poner en marcha Mother India School ¿no?
S. B. 
Quería devolver a la India todo lo que me ha dado, a todas las maravillosas personas que he conocido. Allí hago diversos trabajos. Es increíble ver cómo los niños cogen la cámara, cómo disfrutan haciendo fotos… Durante estos 30 años he vivido momentos muy fuertes, impactantes. En Bangladesh con las mujeres quemadas con ácido, he visto más de 50 operaciones. Quiero devolver la dignidad a todas estas mujeres. Mujeres que a pesar de todo lo vivido tienen luz.

Por ejemplo, Las diosas de la pólvora es un trabajo sobre mujeres y niñas que trabajan como operarias en los empleos más duros, en la construcción de casas, diques, puentes. Una comunidad entera de mujeres que llegaron a esta región de Karnataka emigrando de los rincones más pobres situados en lugares turísticos y grandes ciudades. Tienen un sueldo de 40 rupias al día, mientas los hombres ganan 100. Son mujeres, son sueños, niñas que no estudian, que nacen en las canteras, que pasan toda su existencia entre la pólvora de las calles sin perder nunca su belleza y la luz de sus ojos.

Niños disfrutando de la fotografía en la India Mother School, en este caso, fotografiando a Shobha (S. B.)

P. Ahora unos de esos trabajos vas a presentarlo en la Bienal de Venecia.
S. B. 
Sí, es un trabajo realizado en Camboya sobre las mujeres víctimas de genocidio. 1.700.000 hombres, mujeres y niños fueron torturados y asesinados entre 1975 y 1979 por el régimen de los Jemeres Rojos. Centenares de mujeres, aterrorizadas por los asesinos, vagaron por el país: maridos, hijos, padres torturados, asesinados y enterrados en fosas comunes. Estas mujeres llenas de dolor encontraron refugio en el interior de un monaseterio budista. Todavía hoy, algunas de estas mujeres llamadas Noun, viven una existencia dedicada a la castidad, la pobreza y la meditación, intentando encontrarse útiles en el templo y recibiendo a cambio pequeños sustentos económicos por parte de las mujeres de la comunidad local.

Yo fui a buscar a las Noun al templo Waltanka de Phom Pehn. Conjugando la fotografía y el vídeo, registré con discreción, el silencio y la serenidad que finalmente han recobrado.

P. Son vivencias muy intensas, ¿hasta dónde te involucras?
S. B. 
No hay límite. Por ejemplo, en Sri Lanka encontré una niña que vivía, y había nacido, dentro de un cementerio militar. Cuando la encontré tenía 12 años y una madre muy pobre que para sobrvivir hacía que la pequeña se prostituyera.Vivían allí, con un niño pequeño desnutrido. Conseguí sacarla legalmente de allí y llevarla a un orfanato de la capital. La pequeña es atentida por médicos y va a la escuela. Adopté a esta niña que se llama Vassana, que significa Fortuna.

Las mujeres ocupan un lugar preferente en el trabajo de Battaglia (S. B.)

P. ¿ La cámara de fotos te ayuda a alejarte del dolor que tienes delante?
S. B. 
A mí el dolor por el dolor no me gusta, creo en el dolor constructivo, el del renacimiento. El dolor es un proyecto, debemos atravesarlo para seguir avanzando. No quiero alejarme de eso. La cámara me ayuda con los asesinados, por ejemplo, por la mafia. Cuando estoy delante de personas que sufren, en un momento dejo la cámara, acaricio. El dolor no me da miedo, me da miedo la ignorancia.

P.¿Cuál ha sido la influencia de tu madre personal y profesionalmente?
S. B. 
Mi madre es una mujer que ha luchado en muchas batallas y yo le estoy muy agradecida. Cuando eres joven muchas cosas no las comprendes. Mi madre es una persona sabia, serena, que a pesar de las heridas es una persona positiva. Es una maestra.

En la fotografía, ella ha encontrado su modo de contar las cosas y yo el mío. Tenemos en común la sinceridad. Me doy cuenta de que cuando le enseño fotografías a mi madre, sonríe, le gustan. Imagino que en ellas ve algo de sí misma. Creo que está orgullosa de tener una hija luchadora.

P.  Recientemente ha plasmado en una fotografía “El silencio es mafia”. ¿Cómo se fotografía la mafia si no se ve?
S. B. 
La mafia no es invisible. Si uno la quiere ver, se ve. El problema es que no se quiere ver. Es un silencio lleno de omertà (el código de honor siciliano que prohíbe informar sobre los delitos considerados asuntos que incumben a las personas implicadas). Es importante que la gente deje de estar adormecida. Se debe tomar conciencia, renacer. Es necesario hablar de lo que pasa.
Espero que las nuevas generaciones actúen. Se necesita salir de este ritmo en el que vivimos y darse cuenta de lo que se puede hacer, de la fuerza que tiene cada persona. Hay que reaccionar, hay que rebelarse.

P. Peter Robb definía Palermo en Medianoche en Sicilia como “un dosel de quietud muerta, pesada y sin aire que se cierne sobre nosotros como una tienda de campaña derrumbada”. ¿Cómo ves el futuro de Palermo?
S. B. 
No quiero pensar en el futuro sino en el presente y el presente en Palermo da asco, es un desastre, un caos. La mafia, la suciedad de las calles, la falta de actividades culturales. Necesitamos trabajar juntos.
En Agriento hay problemas con los cortes de agua, una situación que recuerdo desde que era pequeña…pero no pasa nada.

Sicilia parece un campo de batalla; camino y lo veo en la calle. A mí me han destrozado una casa, he vivido situaciones complicadas. Claro que existe el miedo pero no me frena. Se habla de la mafia siciliana, pero la mafia está en todas partes. Andreotti era horrible, ahora Berlusconi… les encanta el poder. Es necesario trabajar por la libertad, cada uno con su trabajo, entrevistando, haciendo fotos… son todo gotas que hacen océanos.

P. ¿Qué foto te gustaría hacer a Berlusconi?
S. B. (risas)
 No quiero fotografiarle, ni creo que él quisiera que lo fotografiara alguien como yo. No se trata sólo de Berlusconi, es un modo de vivir, un homicidio contínuo.Berlusconi es el espejo de un pequeño mundo de mierda.

Inquieta y luchadora, Shobha tiene mil proyectos en la mente, como Bután que será su próximo destino. Pero ahora en lo que piensa es en irse a comer con su madre para celebrar su cumpleaños. Shobha goza de cada momento de la vida. Tiene claro que la vida se puede cambiar, pero hay que estar dispuesto a caminar.

Fotógrafos de México D.F. : Número especial de Nuestra Mirada sobre el DF

Me fui del DF a los seis meses porque me sentí sobrepasado por el exceso, agobiado por el interminable asalto de toda clase de estímulos. En esas noches en vela, recordando el nombre casi mítico de las estaciones de metro, escribí este poema:

Es imposible dormir/en los corredores alados/de México-Tenochitlan…/Nos invaden/ríos eléctricos/de implacable metal./Retumba el tambor/del último guerrero/aferrado a su galope/subterráneo./Hay dardos y plegarias/que se conjuran ante/la Barranca del Muerto./Y saltos de agua,/canales encadenados,/cauces impertinentes/que se desbordan/cubriendo al Zócalo/con un manto/de sangre invisible.

El DF es una gran ciudad, sí, una de las más cosmopolitas del mundo. Pero además, es una amalgama de pequeños pueblos que han sido devorados por la urbe.

Cuando decidimos hacer un número especial de Nuestra Mirada sobre el DF, sabíamos que solo quienes la han vivido pueden ofrecernos pistas certeras para acercarnos a su misterio. Cada habitante del DF se aferra a su propia parcela -a su remedo de un pueblo asible y comprensible- a su barrio, a sus amigos, a ese espacio cercano y familiar que le devuelve la humanidad.

Partimos de dos extraordinarios ensayos fotográficos en blanco y negro sobre el DF, de dos respetadísimos artistas:Yolanda Andrade y Francisco Mata. Son dos historias que dialogan y se complementan. En el trabajo de Francisco está el resurgimiento kitsch de lo prehispánico, el exceso y el desafuero de lo nuevo, y el brutal choque de varias culturas contrapuestas. Yolanda también fotografía la calle, pero su mirada está cargada de ternura. En estos dos ensayos se intuye la complejidad de una ciudad mestiza que esconde potentes corrientes subterráneas.

Rodrigo Moya, uno de los grandes fotógrafos históricos, nos ofrece una entrevista cálida y lúcida y nos muestra el DF de los años cincuenta y sesenta, esa ciudad que inspiraba a grandes artistas y en la que ya se avisoraban los problemas del presente. También está la deliciosa serie de Lourdes Grobet sobre la lucha libre. De su mano entramos al hogar de esos luchadores rudos y orgullosos, verdaderas estrellas que habitan en el olimpo de millones de aficionados. Continuando con la cultura popular, una de las expresiones más poderosas de México es sin duda la del cine. Eniac Martinez, uno de los fotógrafos más finos y sofisticados, nos muestra una serie de imágenes en las que la ficción cinematográfica y su parafernalia se convierten en un personaje más de la gran ciudad.

El periodismo, la foto documental, no bastan para relatar la experiencia de quien habita en el DF. Por eso le pedimos aMario Bellatin, uno de los escritores experimentales más importantes de habla hispana, que escriba un texto literario muy personal, inspirado en las fotografías de Janet Jarman, una estupenda fotoperiodista norteamericana que reside en México. De esta colaboración salió un artículo inquietante, angustioso, que nos introduce en el oscuro laberinto que es la ciudad y no nos ofrece otra salida que no sea la muerte del propio narrador.

Sería imposible visitar el DF sin reflexionar sobre la particular relación de los mexicanos con la muerte. Buscamos dos enfoques muy contemporáneos. El primero, sobre la Santa Muerte -esa figura sombría, madre protectora de los violentos, tan alejada del espíritu lúdico y gozoso de la fiesta de difuntos-. Fue realizado por el colectivo Monda Photo, uno de los más respetados de América Latina, y está acompañado por una estupenda crónica de Laura Emilia Pacheco. La segunda mirada es la de Daniela Edburg, una joven artista que pidió a sus amigas que representen una versión pop de su propia muerte, producto del exceso consumista y ataviadas a la última moda.

Una ciudad tan monumental esconde una serie de historias límite. Escogimos el trabajo de Federico Gama sobre las pandillas de cholos, muchachos cuya identidad está dividida entre la de sus ancestros mexicanos y la de sus pares que encontraron otra vida en los Estados Unidos. También decidimos publicar dos ensayos sobre la mujer en la periferia de la sociedad. Está la serie de Patricia Aridjis sobre la cárcel femenina, un clásico tema de la fotografía documental hecho con una enorme empatía. Y está el trabajo íntimo y profundo de Maya Goded sobre mujeres sujetas a múltiples condicionamientos sociales y culturales, entre las que se incluyen las sexo-servidoras de un tradicional barrio del DF.

La clase media alta es la gran ausente en la fotografía documental mexicana. Por esa razón decidimos presentar el ensayo personalísimo del fotógrafo Dante Busquets sobre su propia vida y la de sus amigos, donde se ve el vacío, el aburrimiento, la desazón, las búsquedas, pero también la ternura.

En muchas de estas series hemos estado tan cerca que hemos sido incapaces de mirar la ciudad máquina, la ciudad objeto, la ciudad monstruo que funciona en contra de todas las probabilidades. Decidimos publicar el trabajo de Pablo López porque nos ofrece precisamente esa distancia crítica sobre el crecimiento urbano, nos muestra unos paisajes desoladores invadidos por el cemento. En el otro extremo está la búsqueda de Ernesto Ramírez de los desechos de la urbe, aquello que la ciudad descarta y los arqueólogos del futuro seguramente usarán para interpretarla. Y no podía faltar un artículo más técnico de Raúl Tortolero y Janet Jarman sobre el tema ambiental más urgente que aqueja a esta mega ciudad: el agua.

Este número de la revista Nuestra Mirada fue posible gracias al trabajo de un estupendo equipo repartido por toda América, y al apoyo logístico y financiero del Centro Knight para los Medios Internacionales de la Universidad de Miami

Esperamos que esta serie de artículos sobre el DF despierten en usted, amable lector, nuevas preguntas y curiosidades.

Pablo Corral Vega

Photojournalist Pablo Corral Vega, founder of Nuestra Mirada and a Nieman Foundation for Journalism at Harvard fellow, talks with the Knight Center about the impact of the digital revolution on photography.

Editor Nuestra Mirada

© Pablo Corral Vega
© fotografías, los fotógrafos/ © textos, los escritores.
Con el auspicio del Knight Center for International Media
Con la asistencia de Wangopolo Studio
Nuestra Mirada, Revista Iberoamericana de Fotografía 2011

Barbara Davidson gana el Pulitzer 2011 (via Siéntate y observa…)

Barbara Davidson gana el Pulitzer 2011 Barbara Davidson ganó el Premio Pulitzer 2011 en la categoría Fotografía. La fotógrafa de Los Ángeles Times publicó una serie de imágenes de la odisea de los abatidos por la violencia callejera, muchos de ellos víctimas inocentes. Davidson pasó casi dos años en las comunidades del sur de Los Ángeles, Compton y Watts. En un principio, según cuenta el diario, Davidson no sacó su cámara fuera del auto por varios días. Primero fue parte de la comunid … Read More

via Siéntate y observa…

Juan Rulfo, Sólo son imágenes

Para conmemorar los 25 años de su fallecimiento Fnac España en colaboración con la Fundación Juan Rulfo y el editorial RM ha organizado una exposición de la obra fotográfica del autor mexicano Juan Rulfo que consta de 25 imágenes extraídos del libro de reciente publicación “100 Fotografías de Juan Rulfo

vía Pirámide de Cempoala, Veracruz (c. 1950) – Sólo son imagenes – ELPAÍS.com.

Reconocido mundialmente por su obra literaria, Juan Rulfo realizó además un importante trabajo fotográfico que en los últimos años ha generado gran interés. Mucho más que una afición incidental (el legado comprende un archivo de más de seis mil negativos), las fotografías de Rulfo fueron creadas durante los mismos años en que realizaba su obra escrita, aunque son por completo independientes de ésta. Sus primeras fotos y primeros textos datan de los últimos años de la década de 1930. Publica esos cuentos y primeras imágenes en la revista América, y el artículo de José Carlos González Boixo titulado “Esteticismo y clasicismo en la fotografía de Juan Rulfo”, en el libro Tríptico para Juan Rulfo: poesía, fotografía, crítica (datos del mismo en esta página oficial de Juan Rulfo) analiza los diversos géneros fotográficos cultivados por Juan Rulfo y hace un recuento cronológico muy completo —apoyado en la información consignada en el segundo número de Los Murmullos, boletín de la Fundación Juan Rulfo— de las exposiciones que le han sido dedicadas. En el mismo Tríptico para Juan Rulfo aparece el texto de Lon Pearson “Una exposición fotográfica olvidada”, que describe las circunstancias que lo llevaron a conocer la primera exposición de Juan Rulfo, realizada en Guadalajara en 1960. Se reproducen en esta publicación, además, las 23 imágenes que la integraron, así como (de manera facsimilar) las 11 que había publicado en 1949 en América. Por último, hay en el Tríptico para Juan Rulfo un ensayo de Daniele De Luigi (“Más allá del silencio. Rulfo fotógrafo: problemas e interpretaciones”) que intenta una aproximación seria, desde el sólido conocimiento por su autor de la historia de la fotografía mundial, al análisis de la obra rulfiana.

Rulfo continuó publicando sus fotografías en diversos medios a lo largo de las décadas de 1950 y 1960, como lo muestra el artículo de Paulina Millán “La difusión inicial de la fotografía de Juan Rulfo (1949-1964)”, aparecido en el libro Nuevos indicios sobre Juan Rulfo (datos del mismo en esta página oficial de Juan Rulfo). La primera gran exposición de fotografías (100) de Rulfo tuvo lugar en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México en 1980, en el marco de un Homenaje nacional (título del catálogo de la exposición) al escritor y fotógrafo. En 1994 se hizo, en el mismo Palacio, la que lleva el título “Arquitectura de México”, que produjo un pequeño catálogo.

Con posterioridad se han realizado otras que recoge igualmente González Boixo en el artículo citado, como la inaugurada en 2001 en Barcelona, con el libro catálogo México: Juan Rulfo fotógrafo, traducido ya al italiano, francés, alemán e inglés. La selección de las imágenes fue realizada por Víctor Jiménez y Andrés Gamboa. Esta exposición se ha presentado después en México, D.F., Guadalajara, Jalisco, Sao Paulo, Porto Alegre, Milán, Madrid y, con el apoyo del Instituto Cervantes de España, en París, Toulouse, Atenas, Rabat (y otras ciudades marroquíes), Lisboa, Brasilia, Salvador de Bahía y Río de Janeiro, estando prevista su presentación en Roma a finales de 2010. En septiembre y octubre de 2010 la Universidad de los Andes de Bogotá, Colombia, y la Fundación Juan Rulfo, presentaron en la sede de esa institución universitaria en la ciudad esta misma muestra (hay información sobre esta exhibición y las actividades académicas que la acompañaron en esta misma página). El libro catálogo de la exposición se acompaña con textos de Carlos Fuentes, Víctor Jiménez (director de la Fundación Juan Rulfo), Erika Billeter, Eduardo Rivero y otros.

Un tema de particular importancia para Juan Rulfo fue el de la arquitectura de México, sobre el que tomó aproximadamente la mitad de sus fotografías, dedicándole además algunos cientos de textos, muy breves la mayoría. Es por ello que en 2002 apareció el libro Juan Rulfo, Letras e imágenes, de Editorial RM, con 116 fotografías de arquitectura de Juan Rulfo y 16 textos suyos dedicados a distintos edificios y sitios de interés arquitectónico en México.

En 2004 apareció la gran biografía de Juan Rulfo Noticias sobre Juan Rulfo, de Alberto Vital, publicada por Editorial RM con formato de un libro de arte de gran formato, amplia y espléndidamente ilustrado con 60 fotografías del escritor y fotógrafo, muchas de ellas inéditas hasta entonces. Contiene igualmente retratos de Juan Rulfo por diversos autores, así como un rico acervo gráfico familiar. Hay más información sobre este libro en esta página oficial de Juan Rulfo.

En 2010 ha aparecido el libro de gran formato 100 fotografías de Juan Rulfo, con imágenes seleccionadas por Andrew Dempsey y Daniele De Luigi, quienes consultaron la totalidad del archivo fotográfico de Juan Rullfo, compuesto por más de seis mil imágenes, antes de hacer una selección representativa del mismo. Adicionalmente escribieron textos de carácter analítico y crítico sobre la fotografía de Juan Rulfo, a los que se agregan dos del propio Juan Rulfo sobre los fotógrafos Henri Cartier-Bersson y Nacho López, y uno de Víctor Jiménez sobre la fotografía de arquitectura de Juan Rulfo. Este libro aparece simultáneamente en tres versiones, con el texto en español, inglés y portugués de Brasil.

Las investigaciones sobre la fotografía de Juan Rulfo no se interrumpen, y en este momento la mencionada investigadora Paulina Millán, de la Universidad Nacional Autónoma de México, se encuentra trabajando en aspectos poco conocidos de la actividad fotográfica desarrollada por Juan Rulfo en las décadas de 1950 y 1960, así como su difusión en esos mismos años.

Este artículo y mas información sobre Juan Rulfo, puede encontrarse en la Página de Juan Rulfo en Club Cultura.

Stefan, de Bulgaria…..busca trabajo.

¿ Me puedes hacer una foto? Claro, sin problemas….

Así conocí a Stefan, de Bulgaria, que vino a España a trabajar, a mejorar su vida y la de los suyos. Tiene familia, dos hijos y una esposa. Una de las hijas, de tres años, estaba enferma cuando hablé con él, y necesitaba antibióticos. Tenía la receta y esperaba acabar su jornada pidiendo limosna en la puerta de Cáritas, en la Plaza del Cardenal Belluga, para ir a comprarla. Viven en el Barrio de Santa Eulalia, en el centro de Murcia, en una casa que comparten con otra familia.

Stefan, trabajó cuidando ganado en Alcantarilla, sin contrato, como muchos; lo dejaron en la calle sin pagarle el sueldo de varios meses y ahora ocupa “un puesto” en la Plaza de Belluga..

No es la aspiración de Stefan quedarse para siempre en ese puesto, quiere que sus hijos salgan adelante, como todos nosotros, como cualquiera, y por eso me pidió que junto con su foto pusiera su teléfono : 699039803.

Stefan busca trabajo. Sabe que es complicado, pero lo intenta y por esa razón me pidió la foto, publícala, donde sea…y aquí está.

Si sabeís de algo, lo que sea…..llamarlo. También lo podeís encontrar en su “puesto” …todos los días..

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