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Lewis Hine, el fotógrafo que quería “corregir lo incorrecto”

  • Concluye el recorrido europeo de la gran antología “Fotografía para el cambio”.
  • Fue el primer documentalista en entender su trabajo como instrumento de cambio.
  • Retrató en el primer tercio del siglo XX a niños mendigos, inmigrantes tratados como objetos, personas buscando comida en los cubos de basura…

Una de las grandes antologías fotográficas de 2012 está a punto de ser clausurada en el Nederlands Fotomuseum de Róterdam (Holanda). Se trata de Lewis Hine: Fotograferen voor verandering (Lewis Hine: fotografía para el cambio), que ha permitido al público europeo entrar en contacto con la obra intensa de uno de los primeros fotógrafos sociales, capaz de plantear, durante el primer tercio del siglo XX, una alternativa de compromiso frente al esteticismo de los pioneros de la fotografía.

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El estadounidense Lewis Hine (1874-1940) hizo miles de fotografías sobre la injusticia mientras la mayoría de sus coetáneos se dedicaban a intentar emular a la pintura y mostraban escasísimo o nulo interés por el mundo circundante. En la obra profusa de Hine hay niños mendigos, inmigrantes tratados como objetos por las autoridades, personas buscando comida en los cubos de basura, talleres ilegales donde se empleaba mano de obra infantil, obreros construyendo en condiciones heroicas los rascacielos que simbolizaban el progreso…

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“Quiero mostrar lo que debe ser visto”

“Quiero mostrar lo que debe ser corregido, corregir lo incorrecto. Quiero mostrar lo que debe ser visto”, establecía como máximas de trabajo este precursor del documentalismo fotográfico que empezó tomando fotos, entre 1902 y 1904, de los inmigrantes recién llegados a los EE UU que eran interrogados por los agentes migratorios en la Isla Ellis de Nueva York —la gran aduana por la que entraron, entre 1892 y 1954, unos doce millones de viajeros, casi todos europeos, en busca de una vida mejor—.

Las fotos empezaron siendo un material complementario en los estudios de Sociología de Hines Las imágenes, en principio, tenían un objetivo académico: ayudar a Hines en sus estudios de Sociología, pero pronto despertaron la sensibilidad humana y social del fotógrafo, cuando reflexionó sobre la necesidad de difundir los frecuentes abusos que se cometían en las hasta entonces opacas instituciones migratorias e influir en la opinión pública.

El primer fotógrafo de las ONG

Una cosa dio paso a la otra y en 1906 Hine fue contratado como fotógrafo en plantilla de la Fundación Russell Sage, dedicada a la investigación en ciencias sociales (sobre todo en emigración, desempleo y desigualdad), con quienes colaboró como fotógrafo de campo en un estudio pionero llevado en cabo de Pittsburgh. Dos años después inició una década de colaboración con la entidad sin afán de lucro National Child Labor Committee, la organización más activa de los EE UU dedicada a combatir el uso de la mano de obra infantil.  Hine fue el primer reportero en dar cuenta de las condiciones de trabajo de los niños obreros que trabajaban en la ciudad y en el campo.

“Mis fotos son el lado visual de la educación pública”

Empeñado en desarrollar lo que llamaba “el lado visual de la educación pública”, la obra del fotógrafo, muy difundida en su tiempo, ha adquirido una gran resonancia posterior. En los EE UU está en marcha el llamado Proyecto Hine, que pretende buscar a los descendientes de los críos esclavos retratados a principios de siglo por el documentalista.

La exposición también muestra las que quizá sean las fotos más conocidas de Hine, la serie sobre los obreros que levantaban, en condiciones extremas que rozaban el heroísmo (mecanismos de seguridad: ninguno), los grandes rascacielos de Nueva York.

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Lewis Hine: Fotograferen voor verandering, integrada por 170 imágenes, la mayoría copias originales realizadas por el fotógrafo, está organizada por el Nederlands Fotomuseum —donde permanece en cartel hasta el 6 de enero—, la Fondation Henri Cartier-Bresson de París y la española Fundación Mapfre, que expuso la muestra en Madrid, aunque limitando el título al nombre del fotógrafo y eliminando el pertinente añadido de Fotografía para el cambio, que los otros coorganizadores sí usaron.

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Mas información sobre LEWIS HINE

http://www.historyplace.com/unitedstates/childlabor/

http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/IRhine.htm

http://www.photocollect.com/bios/hine.html

http://www.fotografodigital.com/2012/02/lewis-hine-en-el-inicio-de-la-fotografia-comprometida/

http://documentarystudies.duke.edu/projects/hine

Malika….

Todos sabeís que me gusta “robar”fotos, pero esta foto no es robada es “solicitada”.

Me encontraba en el Mercado de San Andrés cuando Malika se me acercó y me pidió que le hiciera una fotografía, aquí veís el resultado. Por supuesto, no me quedé en la foto e iniciamos una conversación sobre ella, sobre mí, sobre todo…y Malika me volvió a pedir una foto, esta vez con su novio .

Malika es de Marruecos, vino a España a trabajar en el servicio domestico, vino en patera, hace ya diez años. Dejo allá a su familia, su marido, sus hijos, su madre.  Hoy, sigue trabajando en el servicio doméstico, en casa de un abogado y una maestra. Tiene el fin de semana libre y ha logrado tener una casa propia, alquilada, en el Barrio de San Andrés. Sus hijos son mayores, una de ellas vive en Murcia, cerca de su madre. Los otros están estudiando en la Universidad. Viven en Marruecos, y viven bien. Malika les sigue envíando parte de su sueldo.

Malika no volvió a ver a su marido, con el que se casó a la edad de 13 años. A sus hijos sí, todos los veranos vuelve a Marruecos, con ellos y con su madre.

Su novio, procedente de Malí, tiene una historia similar. Ahora viven juntos y están bien así.

Malika y yo seguimos hablando…..