Archive for the ‘ fotoperiodismo ’ Category

Un niño resulta con heridas leves a causa del choque de dos coches en la calle Mayor de Torre Pacheco

Un niño, pasajero de uno de los coches, resultó con heridas leves

a raiz de un choque entre dos coches en la calle Mayor de Torre Pacheco (Murcia). El coche que conducía su padre fue embestido lateralmente por otro coche que conducía por encima de la velocidad permitida y se saltó una señal de ceda el paso.

Al lugar del accidente acudió la Policia Local y la Unidad de Atestados del Ayuntamiento de Torre Pacheco.

El niño, que resultó herido con los cristales de la ventana lateral fué atendido inmediatamente y en el mismo lugar del suceso.

El accidente sucedió el 3 de Abril a las 13,00 horas.

Se celebró la XIV Feria de Minerales y Fósiles en el Antiguo Mercado de La Unión

Se ha celebrado, otro año mas, la Feria de Minerales y Fósiles de la Unión que reúne  a expertos, vendedores y coleccionistas de minerales y fósiles. Durante tres días el Antiguo Mercado de la Unión se convirtió en   centro de intercambio y de reunión de aquellas personas y empresas apasionadas por el mundo de los minerales y la geología.

Un total de 36 expositores participaron  en la XIII Feria de Minerales y Fósiles de La Unión

La muestra, organizada por la Federación de Asociaciones de Empresarios y Profesionales de La Unión, con la colaboración de la Consejería de Universidades, Empresa e Investigación, el Ayuntamiento y la Cámara Oficial de Comercio de Cartagena, se celebró los días 1,2 y 3 de Abril.

La Feria ocupó 1.500 metros cuadrados dedicados a la exposición y venta de minerales y fósiles y contaba con piezas de la Sierra Minera y otros puntos de la Región, así como de diferentes zonas España, concretamente de la Comunidad Autónoma de Madrid, de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Castilla y León, Euskadi y de Asturias, que convierten esta muestra en la tercera más importante del panorama expositor de minerales y fósiles de España.

Gervasio Sánchez: los grandes trabajos fotográficos son fruto de muchas lágrimas, mucho dolor y mucho esfuerzo.

¿Cuál es la misión del fotoperiodismo?

Ser una referencia iconográfica de lo que está pasando.Es decir, que sirva para mostrar y documentar la historia cotidiana.Quienes se van a dedicar a esta rama del periodismo deben saber que los grandes trabajos fotográficos son fruto de muchas lágrimas, mucho dolor y mucho esfuerzo.

…….Mientras esperábamos, le dije a mi compañero que me iba a dar una vuelta por la ciudad. Tenía pensado acudir a la biblioteca de Sarajevo porque era un sitio muy tranquilo. Allí me refugié muchas ve- ces durantes los bombardeos. Empecé a tomar fotos. Miré el reloj y restaban unos veinte minutos para la entrevista con el jefe militar. Bajé entre los escombros del edificio y vi gente recogiendo agua en una fuente. Disparé con mi cámara, pero algo fallaba. La lente no captaba la luz del ambiente. Me pregunté qué ocurría, y me di cuenta de que estaba fotografiando con una película TRI-X 400 a 100 ASA [película de alta sensibilidad calibrada como si fuera de baja luminosidad]. Me metí corriendo en la biblioteca porque iba mal de tiempo. De repente, apareció un haz de luz que refulgía con gran intensidad en medio de eso majestuoso edificio derruido”

http://www.unav.es/nuestrotiempo/themed/nuestrotiempo/

files/docs/115/082/3243_entrevista_gervasio.pdf

El fotógrafo que prefiere la conversación al disparo

El prestigioso Anders Petersen repasa en Sevilla las claves de su brillante trayectoria

Será uno de los fotógrafos más reconocidos del mundo, pero no se le ha subido a la cabeza. Es un hombre sencillo, simpático y amable. Cercano. Anders Petersen (Solna, Suecia, 1944) ha pulido su trabajo a lo largo de sus casi 50 años de carrera de convivencia con los que se mantienen fuera del sistema. “¡50! No, no, por favor, casi 43”, corrige el fotógrafo sueco.

Y en esos 43 años su obra siempre es en blanco y negro, y su interés, siempre, la fotografía social. “Sí, soy terco y poco fantasioso. Así que sigo haciendo las cosas como sé hacerlas. Uso exactamente la misma película Tri X, el mismo revelador, el mismo papel que utilizaba cuando empezaba”. Sin embargo, como evidencia su trabajo colgado en las galerías de medio mundo, desde su Suecia natal hasta España, desde Hong Kong hasta Nueva York, sigue sin aburrirse, porque, dice, no se trata de técnicas, sino de personas. “Mi trabajo es conocer gente”.

Pasó tres años fotografiando a los clientes de un bar de mala muerte del puerto de Hamburgo, otros tres en una cárcel, otros tres en una residencia de ancianos, y otros tres en un psiquiátrico. Así que cuando se le dice que conoce individuos siempre del mismo tipo, saca su pulido don de gentes, ese con el que ha conseguido intimar con los que el resto del mundo prefiere ver de muy lejos, y se ríe: “No siempre, no sea malo. Pero reconozco que puede haber una tendencia”.

Y entonces se sincera. “En realidad son autorretratos”. Y si se le objeta que la vida que ellos viven no es la suya, responde: “Pero lo ha sido a veces”. Esa es la técnica que le ha permitido acercarse a sus protagonistas. “Escojo un lugar, a alguien, me presento, establezco una conversación, hablo de ellos y hablo de mí, les pido permiso para fotografiarlos, pero luego no lo hago. Sólo seguimos hablando y hablando, y después de unas horas quizás les haga fotos”.

Llega incluso a irse con ellos a sus casas, se queda a pasar la noche. Y después vuelve. “Nunca he tomado una foto y he desaparecido. Siempre pido las direcciones, les envío las fotos, las veo con ellos y las discutimos Tienes que ser cercano, y estar cerca, y quedarte ahí, mostrar quién eres. En el fondo es muy simple, volver siempre a lo básico”.

El estómago, no el cerebro

Petersen se identifica con los individuos con los que trabaja. “Con matices, claro”, aclara, porque se busca a sí mismo en los retratos que hace de otros: “Todas las fotos que haces no son sino un acercamiento al autorretrato”. Quizá por eso, porque en el fondo habla de sí mismo, es muy cuidadoso con la imagen que escoge, evitando caer en lo morboso, en lo que él define como “pornografía social”.

“Cuando yo tomo fotografías hago muchas, no pienso, trabajo con mi estómago. Luego cojo las hojas de contactos y vuelvo una y otra vez sobre ellas ¿Cuál es buena? ¿Cuál no? ¿Qué busco? ¿Qué es juego limpio? ¿Qué es honesto, ético, moral? Desde ahí escojo las fotos intentando no olvidarme de mí mismo”. ¿Y que busca Anders Petersen? “Transmitir mis sentimientos, todo gira en torno a las emociones y no al intelecto. No sé cómo definirlo. Humanidad podría ser la palabra, pero suena demasiado romántico…”.

PUBLICO___FERNANDO VICENTE – SEVILLA – 26/03/2010 08:15

http://www.publico.es/culturas/303217/fotografo/pre/ere/conversacion/disparo

Información sobre su Obra:

http://www.anderspetersen.se

Vida cotidiana en Camboya. Gervasio Sánchez

Niños en el Centro Arrupe, Camboya. Gervasio Sánchez


Gervasio Sánchez,suele realizar  normalmente todas sus fotografías  en blanco y negro, pero en esta ocasión las realizó con cámara digital y en color.

“Camboya, Tierra de Esperanza“ de Gervasio Sánchez



A través de las fotografías de Gervasio Sánchez (Premio de Periodismo Rey de España 2009) y de los documentales de Oriol Gispert, la exposición pretende contribuir a un mejor conocimiento de la realidad en la que viven el pueblo camboyano.

La muestra pretende acercar al visitante a la realidad de este pequeño país del sudeste asiático cuyo pasado reciente está marcado por la tragedia. Camboya aún padece las secuelas de las tres décadas de conflictos que asolaron el país y en la actualidad continúa siendo uno de los países más afectados por las minas antipersona. Las nuevas generaciones se afanan sin embargo en superar el pasado. Instaurada la paz, Camboya mira hoy hacia adelante, y a pesar de tantos años de dolor y sufrimiento su población trabaja para construir un futuro mejor.

A través de las fotografías de Gervasio Sánchez (Premio de Periodismo Rey de España 2009) y los documentales de Oriol Gispert (La Lupa Produccions), la exposición pretende contribuir a un mejor conocimiento de la realidad en la que viven loscamboyanos. Estos documentos, que se presentan por primera vez en la muestra, reflejan desde muy cerca la vida cotidiana de los camboyanos.

La lucha por la superación de los menores mutilados por las minas antipersonas residentes en el Centro Arrupe de Battambang, el cultivo de los campos de arroz en Kumrieng, los esfuerzos por la generalización de la educación o las jornadas de pesca y trabajo en los pueblo flotantes situados en torno al Gran Lago Tonlé Slap centran algunas de las imágenes.

La exposición se divide en tres ámbitos:

MINAS, SIEMBRA DE DOLOR Un 40% del territorio de Camboya está afectado por las minas, situación que frena el desarrollo del país. Los estudios más optimistas hablan de entre cuatro y seis millones de minas todavía sin desactivar, es decir una por cada tres habitantes.

ARROZ, CAMPOS DE VIDA El 80% de los camboyanos viven en zonas rurales. El arroz, como en muchos países asiáticos, es el principal cereal de cultivo. Tal es su importancia que en la lengua jemer, el camboyano expresa “comer arroz” para designar nuestro genérico “comer”.

CONSTRUYENDO CAMINOS

En el contexto favorable del sudeste asiático, el crecimiento económico de Camboya es hoy en día un hecho real y esperanzador. El 38% de la población es menor de 15 años y esto, indudablemente, puede significar un gran impulso para el futuro, un gran salto hacia adelante.

Camboya, mirando hacia el futuro

Camboya es un país del sudeste asiático que limita al norte y al oeste con Tailandia, al norte con Laos y al este y al sur con Vietnam. Tiene una superficie de 176.520 km2 y su capital en Phnom Penh. Su población asciende a casi 14 millones de habitantes. De ellos, se estima que el 36% vive por debajo de la línea de la pobreza, aumentando este índice hasta el 42% en áreas rurales.

En la actualidad, Camboya se recupera de 30 años de guerra civil. Los años comprendidos entre 1975 y 1979 cambiaron drásticamente una población familiar y profundamente religiosa, convirtiéndola en una sociedad teñida de traición, violencia y humillación. El genocidio de Pol Pot alcanzó a más de dos millones de personas, cerca de un 30% de la población de Camboya.

El sufrimiento de Camboya se prolongó durante 10 años más por la ocupación vietnamita. Los Acuerdos de París de 1991 pusieron fin a la situación y el gobierno de transición de Naciones Unidas (UNTAC) permitió la repatriación de 350.000 refugiados,

dando paso, en 1993, a la celebración de las primeras elecciones democráticas y a la nueva Constitución que estableció una monarquía parlamentaria con Norodom Sihanuk como Rey. Camboya no conoció la paz hasta que las últimas facciones de los jemeres rojos entregaron las armas en diciembre de 1998.

El conflicto cesó definitivamente en 1998 dejando al país sumido en una situación de pobreza extrema, no solo en términos económicos, sino también en términos de infraestructuras, educación, sanidad y, más grave aún, en términos morales y espirituales. Ese año marcó el comienzo de la reconstrucción de Camboya. Hoy en día, este país del sudeste asiático afronta los desafíos que suponen la paz y el desarrollo humano.

Datos relevantes

􏰀 Después de treinta años de guerras todavía quedan en Camboya millones de minas antipersona y bombas de racimo sepultadas bajo tierra.

􏰀 Incluso la cifra de los supervivientes arroja una estadística atroz: uno de cada doscientos treinta camboyanos es discapacitado.

􏰀 Después del genocidio, apenas quedan médicos en Camboya, país que sufre especialmente de SIDA, tuberculosis ósea y poliomielitis. Sólo el 50% de la población tiene acceso a servicios de salud. El número de médicos por cada 1.000 habitantes es de 0,1.

􏰀 La media del núcleo familiar es de 5-6 personas. La tasa nacional de fertilidad es de 4,1 hijos por mujer, superándose en un punto la tasa en zonas rurales respecto a las zonas urbanas (4,3 y 3,3 respectivamente);

􏰀 Se calcula que el 50% de la población es menor de 18 años; la esperanza de vida apenas sobrepasa los cincuenta año